viernes, 2 de junio de 2006

trabajo, trabajo, trabajo

Luego, dejenme decirles, mis millones de lectores; entre a trabajar a una empresa extraña..., aquí les dejo una bitácora de mis primeros días, a modo de penosas fotografías de celular.
wuow

En las imagenes se aprecia mi temple tranquilo, mi desición y mi serenidad ante los problemas de una empresa de importación y manejo de maquinaria industrial. Luego se darán cuenta por la siguiente imagen, que tengo más tiempo libre del que debería tener:
wuowwuow

También pueden apreciar la cafetera tan espantosa que tengo en el trabajo, una iMac G4 a miserables 800Mhtz, con miseros 256 Mb de RAM (no se deja instalar nada).

***

Día 1.

Llegué media hora tarde. La máquina tenía contraseña, nadie la sabía... cuando por fin contactaron al diseñador por teléfono; la maquina no tenía programas de diseño. Ese día solo hicé... nada.

Día 2.

Ante las constantes quejas con mi jefe directo, acerca de que la "maquina no tiene programas", me manda a que los baje por internet... ¿el problema? La suite CS2 de adobe, requiere al menos 390 Mb de RAM, la maquina solo contaba con 256.

Día 3.

Bajo los tryouts del sitio de abode, para darme cuenta que necesita el "bsd subsystem" instalado, para instalar programas. Así que nuevo problema; no puedo instalar. Al parecer, google me dijo que se debía a que me faltaba instalar algo del disco 1 de instalación del MacOsX. Pedí a mi jefe los discos, a lo cual me dijo que si existían, no sabía donde estaban.

Día 4.

Gracias a Héctor Germán, aplicamos la de 6º año; agarramos todo el contenido de "aplicaciones" de una Mac, y lo pasé tal cual a la iMac de acá; para mi fortuna funcionó. Aún con los 256 de RAM.

Día 5.

Todo relax. Ok, así están las cosas. Trataré de darme más tiempo para debrayar, mientras tanto; ¡Sigan sonriendo!